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Guías para padres

Las señales de autismo en niños menores de 3 años que todo padre debe conocer

15 de abril de 2025Equipo Centro ISAAC7 min de lectura
Las señales de autismo en niños menores de 3 años que todo padre debe conocer

Detectar el trastorno del espectro autista (TEA) antes de los tres años puede cambiar significativamente el rumbo del desarrollo de un niño. Sin embargo, muchas familias no saben exactamente qué señales observar ni cuándo actuar. En este artículo explicamos, de manera clara y sin tecnicismos, las alertas más importantes que pueden aparecer en las primeras etapas de vida.

¿Por qué importa tanto la detección temprana?

El cerebro de un niño menor de tres años está en su período de mayor plasticidad neurológica: aprende, se adapta y se reorganiza con una velocidad extraordinaria. Cuando se interviene durante esta ventana, las terapias especializadas pueden lograr avances que serían mucho más difíciles de alcanzar años después. Numerosos estudios demuestran que los niños que comienzan intervención antes de los 3 años presentan mejores resultados en comunicación, habilidades sociales y funcionamiento general.

Señales de alerta en los primeros 12 meses

En los primeros meses de vida, los bebés desarrollan naturalmente comportamientos de conexión social. Preste atención si su bebé:

  • No sonríe espontáneamente ni responde a sus sonrisas antes de los 6 meses.
  • No imita gestos o expresiones faciales (bostezos, sonrisas) hacia los 9 meses.
  • No señala, saluda con la mano ni hace gestos sociales hacia los 12 meses.
  • No balbuce sílabas simples como "ba", "da" o "ma" hacia los 12 meses.
  • No responde cuando se le llama por su nombre de manera consistente.
  • Parece no interesarse en los rostros humanos con la misma intensidad que en objetos.

Señales entre los 12 y 24 meses

A medida que el niño crece, las señales se hacen más visibles. Consulte a un especialista si observa:

  • Ausencia de palabras aisladas con significado hacia los 16 meses (por ejemplo, "agua", "mamá", "más").
  • Pérdida de habilidades adquiridas: si el niño dejó de decir palabras que antes decía, esto es una señal de alerta importante que requiere atención inmediata.
  • Juego poco variado: preferencia por alinear objetos, girarlos o hacer el mismo movimiento repetidamente en lugar de juego simbólico.
  • Dificultad para seguir señalamientos: cuando usted señala algo con el dedo, ¿el niño mira hacia donde usted apunta?
  • Escaso interés en otros niños o en actividades compartidas.

Señales entre los 24 y 36 meses

Hacia los 2 años, la mayoría de los niños con TEA ya presentan señales más claras que pueden incluir:

  • No formar frases de dos palabras de manera espontánea (no por imitación).
  • Dificultad significativa para comunicar necesidades básicas.
  • Reacciones inusuales a sonidos, texturas, luces o sabores (hipersensibilidad o hiposensibilidad sensorial).
  • Intereses muy marcados y restringidos en ciertos objetos o temas.
  • Comportamientos repetitivos como sacudir las manos, balancearse o hacer ruidos repetitivos.
  • Dificultad para adaptarse a cambios de rutina, con reacciones de angustia intensa ante modificaciones pequeñas.

Importante: La presencia de una o varias de estas señales no confirma un diagnóstico de autismo. Solo un equipo especializado puede evaluar adecuadamente al niño. Estas señales son una guía para saber cuándo buscar orientación profesional.

¿Qué hacer si identifico estas señales?

Si usted ha notado algunas de estas señales en su hijo, el primer paso es no entrar en pánico, pero sí actuar con rapidez. Siga estos pasos:

  1. Hable con el pediatra en la próxima consulta y comparta sus observaciones de manera específica. Apunte ejemplos concretos antes de la consulta.
  2. Solicite una evaluación del desarrollo con un profesional especializado en neurodesarrollo o TEA.
  3. No espere a que el niño "madure solo". La espera activa sin evaluación puede resultar en tiempo perdido valiosísimo.
  4. Busque apoyo. Organizaciones como Centro ISAAC en Guayaquil cuentan con equipos multidisciplinarios especializados en evaluación temprana del TEA.

Una nota sobre la diversidad del autismo

El autismo es un espectro: dos niños con el mismo diagnóstico pueden ser muy diferentes entre sí. Algunos niños con TEA hablan fluido y otros no desarrollan el lenguaje oral; algunos tienen altas capacidades académicas y otros necesitan apoyo significativo en todas las áreas. Por eso, la evaluación individualizada es fundamental: no existe un perfil único de autismo.

En Centro ISAAC entendemos que cada familia tiene preguntas distintas y cada niño tiene un punto de partida único. Estamos aquí para acompañarle en este camino desde el principio.

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Nuestro equipo está disponible para responder sus preguntas y orientarle en el proceso.

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